
El tramo vertical que sube por la fachada de un edificio en el carrer Major o cerca del Mercat Vell es, a menudo, el punto ciego del sistema. Aquí no vale con limpiar lo que se ve desde la cocina. El acceso exige coordinarse con la comunidad de vecinos y solicitar permiso para entrar en el patio interior o en la cubierta compartida. Campanix gestiona esa parte burocrática antes de tocar una sola herramienta, porque sin la llave del portero o la autorización del presidente, el trabajo queda a medias.
La intervención se planifica según la norma UNE 100165, ligando la frecuencia al uso real de la freidora o los asados. Al tratarse de conductos verticales en fincas antiguas, el riesgo de derrame de grasa sobre tejados vecinos obliga a proteger cada metro cuadrado con plásticos y bandejas de goteo estancas. Se desengrasa el recorrido completo, incluidas las turbinas y los filtros de lamas, asegurando que el tiro funcione sin obstrucciones que generen humos hacia las viviendas superiores.
Lo que importa al final no es solo el brillo del metal, sino el papel que calma al perito del seguro o al propietario cuando renueva el alquiler. Cada limpieza termina con un informe fotográfico de antes y después, un esquema del recorrido vertical y la ficha fechada en PDF. Ese documento certifica que el tramo oculto ha sido tratado correctamente, y respalda las medidas de seguridad contra incendios que se piden en zonas densificadas como Sant Cugat del Vallès.
Cómo es el vertical de extracción de un bajo junto al Monestir
En el entorno del Monestir y por la calle de Santa Maria, el vertical suele ser un tubo metálico que sube tres o cuatro plantas a través de un patio interior compartido. Nace en un bajo comercial de finca residencial y remata en un tejado inclinado. Estas instalaciones se montaron cuando la prioridad era solo expulsar humo, sin pensar en el mantenimiento futuro. Por eso, lo habitual es no encontrar trampillas intermedias en los tramos verticales.
Esa ausencia condiciona todo el trabajo de limpieza y desengrase. Al no poder acceder desde dentro para raspar las paredes del conducto, hay que ingeniar cómo llegar a la suciedad acumulada en los codos y cambios de sección. En CAMPANIX Sant Cugat abordamos estos retos con técnicas específicas para zonas compactas como esta. El objetivo no es solo dejar limpio el metal, sino generar la documentación necesaria para la póliza y el propietario. Cada intervención termina con un informe fotográfico detallado del antes y después, junto con el esquema del recorrido realizado.
Trabajar el conducto de arriba abajo desde un tejado repartido entre dos escaleras
En el casco antiguo de Sant Cugat, entre la plaça d’Octavià y el carrer Major, muchos tejados están divididos por dos escaleras distintas. Localizar cuál de ellas da acceso a la cubierta es parte clave de la visita previa; sin ese detalle, la logística se complica antes de empezar. Una vez dentro del conducto vertical, entramos desde la parte alta. La limpieza no requiere bombas complejas: el arrastre de grasa y residuos baja por gravedad hasta un punto de recogida instalado en la cocina.
Para asegurar que el tubo rígido quede impecable, usamos un cepillo rotativo mecánico combinado con espuma desengrasante. A diferencia de los líquidos habituales, esta espuma se adhiere a las paredes del conducto en lugar de escurrirse, permitiendo una acción química prolongada mientras se trabaja el tramo superior. Este método evita goteos en zonas no controladas y agiliza la extracción de suciedad pesada hacia abajo. Es una técnica probada para conductos largos donde el acceso lateral es imposible.
Al terminar el recorrido, cada metro cuadrado limpio queda documentado. No entregamos solo un trabajo hecho, sino el informe fotográfico de antes y después, junto con el esquema del recorrido realizado. Ese papel en regla es lo que pide la póliza y lo que necesita el propietario si toca renovar el alquiler. El certificado UNE 100165 respalda que la frecuencia ha sido acorde al uso real de la cocina, dejando constancia clara de qué se ha limpiado y cómo.
Permiso de la comunidad y anclaje seguro para llegar a la turbina de cubierta
Subir a la cubierta de un edificio en el centro histórico o en Sant Cugat Business Park para limpiar una turbina no es cuestión de poner una escalera y listo. En tejados inclinados hace falta un punto de anclaje certificado para asegurar al operario, y eso casi siempre implica dar aviso previo a la comunidad de propietarios. Es un trámite burocrático que resolvemos días antes de la fecha prevista; nunca se improvisa esa misma noche. Si los vecinos no autorizan el acceso por seguridad o normativa interna, la partida de cubierta queda anotada aparte y se programa en otra visita.
Antes de tocar nada, te avisamos si el acceso reúne las condiciones necesarias para trabajar con seguridad. No entraremos en el local ni subiremos al techo sin ese visto bueno claro. Así evitas sustos con tu seguro y problemas con la junta. La limpieza del interior de conductos y plenums sigue su curso normal, pero la intervención en altura depende de ese permiso comunitario. Nosotros nos encargamos de coordinar esa parte técnica y administrativa, dejando constancia escrita en el informe final. Tu tranquilidad pasa por saber que todo lo que se toca está autorizado y asegurado conforme a la norma UNE 100165.
Contener el agua y el arrastre para que no bajen por el patio de vecinos
En una finca con vecinos, el agua de aclarado no puede caer por el patio. Si los conductos bajan pegados a fachadas donde hay ventanas en pisos inferiores, un escurrido mal controlado genera quejas y posibles reclamaciones por humedades. Por eso se instalan cubetas y lonas impermeables bajo cada tramo abierto, asegurando que ni una gota de producto o agua sucia toque la calle común. El residuo graso extraído tampoco viaja por la escalera comunitaria; se deposita en bidones cerrados herméticamente y se saca directamente por la puerta de calle al vehículo. Esto evita manchas irreversibles en rellanos y peldaños durante el traslado del material.
Además, se protege el paso de acceso con cartón y plástico desde la cocina hasta la salida, cuidando el suelo de las zonas comunes. Al finalizar la intervención en locales de hostelería del centro histórico o de polígonos como Can Magí, se recoge todo el equipo, limpiando cualquier resto visible antes de marchar. Este protocolo, habitual en el trabajo de CAMPANIX Sant Cugat del Vallès, permite cumplir con la norma UNE 100165 sin perturbar la convivencia vecinal, dejando la instalación operativa y documentada para tu informe fotográfico y ficha técnica.
Qué se fotografía en un vertical de patio para que el informe sirva
Al limpiar un tramo vertical, el equipo fotografía cada punto de acceso dos veces: primero con la grasa acumulada sobre las paredes y después con el acero desnudo tras el desengrase. En el esquema adjunto al informe queda marcado a qué altura exacta se empleó cada registro para acceder al conducto. Este detalle responde a una pregunta práctica que suele quedar en el aire: hasta dónde ha llegado realmente la intervención dentro de la estructura del edificio.
Esa precisión separa un documento útil de una simple factura. Para el titular o el jefe de cocina, saber qué metros cúbicos se han tratado y por dónde se ha entrado da tranquilidad cuando revisan la póliza o preparan la renovación del alquiler. No basta con decir que se ha limpiado; hay que demostrarlo tramo a tramo. Así lo entendemos en Campanix al trabajar en cocinas de hostelería y obradores de Sant Cugat, donde la norma UNE 100165 recomienda trazabilidad real. Consulta cómo integramos estos registros en nuestros servicios.
El olor que sube por el patio de luces y qué parte del circuito lo corrige
En el centro de Sant Cugat, entre la Rambla del Celler y el carrer Major, la queja vecinal más recurrente no es el ruido de la turbina. Es el olor que sube por el patio de luces. Casi siempre arranca en un tramo saturado o en una junta que ha perdido estanqueidad cuando la grasa seca se contrae y deja pasar los vapores hacia la comunidad. Para corregirlo, revisamos el estado del conducto vertical, comprobamos el sellado de los registros y verificamos el remate de salida. También medimos si el local está introduciendo correctamente el aire de aportación que extrae; si falta, el humo busca otras salidas.
Lo que no se resuelve esa misma noche queda escrito con su motivo. Cada intervención termina con un informe fotográfico de antes y después de cada tramo, el esquema del recorrido y la ficha fechada. Ese papel es lo que pide la póliza y lo que exige el propietario al renovar el alquiler. Trabajamos a domicilio en toda la zona, ajustando frecuencias según la norma UNE 100165. Si necesitas cerrar el circuito hoy, llámanos al 690 22 09 44.